Volvo C40 Recharge: contacto inicial

En un primer encuentro con el crossover 100% eléctrico de la marca sueca, que incluyó un tramo de poco más de 200 kms, pusimos a prueba la eficiencia, comprobamos su notable comportamiento dinámico, y disfrutamos del elevado confort de marcha y abundante equipamiento disponible.

Con partida en caravana desde Polanco -un exclusivo barrio de la ciudad de México- el GPS marcaba como destino la hacienda Santa Inés, en la localidad de Cuautla (al sur de la capital), a unos 110 kilómetros. La propuesta entonces: manejo urbano e interurbano, con un buen tramo de autopista donde se pudo pisar un poco (o bastante) el acelerador. En ese escenario pudimos probar el crossover 100% eléctrico, el primero de serie de la marca sueca con esta tecnología cero emisiones y a modo de anticipo de su llegada a nuestro país.

Silueta disruptiva

Primero lo primero: estéticamente es muy atractivo. Con una musculosa carrocería, luces Led vistosas (famoso martillo de Thor), las generosas llantas y la caída tipo fastback que lo acerca a un cupé, este Volvo sin dudas que no pasará inadvertido. Está bien a la moda, saliendo de los estándares actuales dentro de modelos eléctricos o híbridos que muestran formas más convencionales. En este caso, además de toda la tecnología sustentable, se jugaron con el diseño.

A ponerse en marcha

Lo primero que me sorprendió es que… ¡el C40 no tiene botón de arranque! Lo único que hay que hacer es dejar la llave en la consola central o tenerla en el bolsillo, abrochar el cinturón, pisar el pedal central, seleccionar modo D (Drive) desde el vástago y listo. El auto arranca en el preciso instante en el que se acelera y, para apagarlo, basta con ponerlo en P (Parking) y salir del vehículo.

Con el colega, Elvio Orellana, de la Voz del Interior

Posición de manejo sin objeciones, gracias a la generosa regulación eléctrica de la butaca –cómoda y de buena sujeción- y al doble ajuste de la columna de dirección. Todo en su lugar, cada comando y cada función correctamente identificados, y distribuidos en torno a un estupendo esquema de ergonomía que hace todo muy fácil a bordo. De la insonorización claro que no me iba a sorprender, debido a que ya anduve en otros cien por ciento eléctricos (Nissan Leaf, Audi e-tron SUV y RS GT, Kangoo Z.E y BAIC EX260), por lo que una vez más fui testigo que lo único que interfiere en la paz a bordo es alguna fricción de rodadura mayor o menor de acuerdo a la rugosidad del asfalto, y el murmullo de una bulliciosa ciudad como México.

Tecnología de avanzada como navegante

Este vehículo tiene un sistema que aporta a la comodidad en el manejo y a la administración de la energía: el One Pedal Drive. Es una función que se puede activar en el interior del vehículo y hace que la aceleración y el frenado sean mucho más prácticos a través de un solo pedal. Es decir, para acelerar basta pisar el pedal y, para frenar, hay que retirar el pie derecho y el C40 se irá deteniendo según la fuerza que se ejerza. En ese modo, las fases de retención son mucho más agudas y, por ende, la regeneración es mayor.

En lo que hace a seguridad activa, está equipado con Pilot Assist y Adaptive Cruise Control (ACC), que cuenta con sensores y cámaras que monitorean los carriles de rutas y un sistema que controla la aceleración y el frenado, ayudando a mover el vehículo, por ejemplo, al dar la vuelta, tomar curvas en autopistas, además de mantener la distancia con el auto que va adelante. Un paso bastante avanzado hacia el manejo autónomo.

En el plano de la conectividad también tiene un plus para destacar: El C40 Recharge está equipado con el moderno sistema multimedia Google Automotive Services, que integra el auto con las funciones más avanzadas de Google. Entre las gestiones disponibles está el comando por voz (el más práctico y apropiado para no desviar la atención del volante) y se pueden controlar cuestiones como la temperatura, establecer un destino, reproducir música y podcasts y enviar mensajes, entre otros.

 

El espacio en las plazas traseras es realmente generoso, tanto para acomodar las rodillas y los pies debajo de las plazas delanteras, como en lo que hace a la altura al techo. Dos adultos viajan absolutamente cómodos, ya el tercero tendrá que lidiar con el túnel central que es bien pronunciado. En la zona de carga también hay un espacio más que acorde, con 413 litros a los que se puede acceder con apertura y cierre eléctrico con función manos libres.

Impulso doble

Con un motor eléctrico en cada eje, de 150 kWh cada uno, el C40 Recharge entrega un total de 408 CV de potencia y un torque inmediato de 660 Nm. La transmisión no es una caja como tal ya que que no tiene cambios o relaciones porque no las necesita, aunque mantiene las nomenclaturas (P, D, N y R) por ser una convención familiar para el conductor. Lo mejor de esta doble planta impulsora es el contundente empuje, el poder de recuperación y el confort de marcha. En un manejo diario sin exigencias es suave, pacífico, hasta inofensivo se podría decir, pero cuando le pedís reacción, se transforma. Durante el recorrido programado por la marca en tierras aztecas no nos permitió medir la aceleración, pero los 4,7 segundos que anuncia la ficha técnica bastan para entender mejor ante qué performance estamos. La recuperación en alta para un sobrepaso es la otra faceta que se destaca del vehículo. La velocidad final está limitada en 180 km/h, como fórmula innegociable para administrar la energía.

Dinámica sin fisuras

Nuevamente confort y serenidad como aspectos a remarcar. Manejar este Volvo es un verdadero placer, ya sea por la experiencia de absoluto bienestar a bordo, como el comportamiento otorgado por esquema de suspensión y dirección. Con una asistencia impecable, el volante permite maniobras sin esfuerzo. En autopista genera una constante sensación de seguridad por su tacto bien directo y firme, beneficiado por el agradable grip del aro. Inclinaciones mínimas, casi imperceptibles, manifestó en las curvas más cerradas de la autovía que nos dirigía hacia el sur de la ciudad.

A la espera

Ya se anunció y se confirmó. Llegará al país a fin de año si es que se llega bien con el proceso de homologación y si en ese sentido se llega con lo justo, vendrá en el despertar de 2023. Mientras tanto, el importador trabajará en darle forma a una red de energía acorde a lo que requiere un lanzamiento. Aquí estaremos esperando para una prueba de manejo más profunda y de un tiempo más prolongado.

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